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Silos Medievales
Estos silos se conocen en los pueblos
de la comarca con el nombre de cías.
Consisten en una especie de cuevas excavadas en la piedra arenisca sobre
la que descansa el pueblo y se accedía a ellos por un orificio en la
parte superior.
Frente a la puerta de algunas casas había un granero de este tipo que
con la pavimentación de las calles quedó sepultado. Concretamente
había cías a la puerta de casa Ferrer, frente a la era de casa
Damián o frente a casa Tardentano.
Para almacenar el trigo o el ordio (cebada) en su interior, se
debía proteger de la humedad de la piedra forrando las paredes y suelo
del silo con paja de centeno, que es larga, fuerte y gruesa. La paja se
sostenía sobre las paredes por la propia presión del grano: se
iba disponiendo la paja y empujando el grano con el pie para sujetarla
(v. dibujo). Así se llenaba hasta el borde, cubriéndolo también con
paja y cerrando la abertura con una piedra provista de una anilla que
facilitaba la posterior apertura. Para mayor estanqueidad se sellaba el
contorno de la tapa con barro.
Este procedimiento era algo más incómodo que el almacenamiento del
cereal en el granero que ocupaba el último piso de las casas, pues
además, cuando se abría la cía había que sacar todo el grano
de una vez. Sin embargo tenía una gran ventaja frente al granero, pues
en las cías era imposible que el corcollo (gorgojo) atacase al
cereal.
Cuando se abría el silo, antes de acceder a su interior, se
introducía, con ayuda de una cuerda, un candil de aceite. Si el candil
se apagaba, era porque había tufo, es decir, gases tóxicos, por
lo que se esperaba a que desaparecieran antes de extraer el cereal.
Se conserva una de estas cías, al final de la calle Mayor,
dentro del recinto deportivo municipal.
El derribo de un pajar dejó al descubierto la sección de este silo que ahora nos ofrece dos "entradas", además del orificio superior.
Estas aberturas comunican con unos pasadizos, aproximadamente de 2 m de
anchura, que se internan en la roca según un trazado sinuoso,
abriéndose, de tanto en tanto, a cámaras de distinto tamaño. La más
espaciosa es circular, de unos 4 m de diámetro, está totalmente
abovedada en semiesfera. Este espacio conserva en la
actualidad una cuba para el vino, ya que en época más reciente estos
silos se usaron como bodega.
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Silo medieval
al descubierto |
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