La Virgen de la Merced

Esta Virgen también tenía su cofradía en Albero Bajo. Se recuerda que los cofrades acudían a los entierros cubiertos con una capa de paño, si bien no se sabe si eran los cofrades de la Merced, los de San Fabián y San Sebastián o ambos.

Lo que sí se sabe es que por la mañana del día de la Merced (24 de septiembre) se hacía misa y por la tarde los cofrades recababan fondos para la cofradía mediante la subasta de carne asada. Era carne de cordero que se asaba en el horno de pan cocer del pueblo y se subastaban pizcas de regular tamaño (cuartos, más o menos) entre los vecinos. La subasta recibía el nombre de releo.

El mencionado horno ocupaba el lugar de la actual placeta, frente a casa Claraco: precisamente la demolición de dicho edificio es lo que dio lugar a la mencionada plaza.