La trilla

A mediados de agosto, aproximadamente, concluía la tediosa y dura labor de la trilla, que se habría prolongado durante unos dos meses. Este pesado trabajo sobre el trillo de arrastre solía entretenerse cantando jotas. Por ejemplo, siño José Sanagustín cantaba:

Cuando yo te festejaba
te painabas a menudo
y ahora que no te festejo
paices un perro lanudo

La última parva se celebraba por todo lo alto: en el carro que transportaba el grano de la era al granero se disponía una rama grande, de unos cuatro o cinco metros de alto, que se sujetaba erguida con el propio grano. Era una forma de exhibirse al entrar en el pueblo.

Ese día se celebraba matando, guisando y comiendo el gallo de la casa.

Trillando en la era de Botaya

Trillando en la era