Medicina popular
Ocuparemos esta sección con los remedios curativos populares que se
aplicaban antiguamente, conforme los vayamos conociendo de boca de los
más mayores del pueblo.
Realizamos una transcripción literal ortográfica de los testimonios,
con letra cursiva. Detrás de cada párrafo figura el nombre de la
persona que nos ha proporcionado tal información: Evangelina Val
Lafuente (Albero Bajo, 1930); Rafael Monclús Gallán (Albero Bajo,
1917); José María Ibor Martínez (Albero Bajo 1925).
En el mes de mayo, cuando las
culebras cambian de pellejo, se mataba una culebra y el sebo de la
culebra se cogía y se derritía y se ponía en un cañuto de caña. Y
entonces cuando te clavabas una pincha maligna, con eso se untaba y
desaparecía la.. la pincha salía. (Evangelina Val).
Las verrugas, siño Delfín las curaba, con las babas de un caracol.
Te salía una verruga y entonces cogían un caracol y lo refrotaban, no
sé, eso ya no me acuerdo cuántos días. Con las babas del caracol y
entonces la verruga desaparecía. (Evangelina Val).
Siño Delfín conocía muchos procedimientos curativos, por ejemplo para
detener las hemorragias nasales.
El orzuelo era pasar una llave de aquéllas de hierro por el orzuelo,
cuántas veces no me acuerdo (Evangelina Val).
Para las pulmonías se ponían sanguijuelas en el pecho, yo no sé
dónde las cogían entonces las sanguijuelas (...) para que se le
chuparan la sangre mala le ponían to'l pecho, eso me acuerdo yo de
velo, ¿eh?, y todo lleno de sanguijuelas y aquéllos bichos se le
chupaban la sangre y también se le desaparecía la pulmonía. Eso lo
cogerían en algún río o en la balsa. (Evangelina Val)
Los uñeros (panadizos) se curaban con cebolla y manteca: la
manteca derritila y la cebolla cocida y se ponía ese ungüento
encima del uñero (Evangelina Val).
También recuerda Evangelina una curandera en Huesca que curaba las
muñecas dislocadas aplicando una cataplasma de yema de huevo y sal y
luego lo vendaba con un trapo.
Los sabañones úntalos con ajo (Evangelina Val).
Para las grietas en la piel: esas crebazas que al mejor se te hacen
en los pies, crebazas así en los talones (...) el limón es buenismo
(Evangelina Val). Conocido es el remedio de orinar en las manos o los
pies para evitar las grietas que el frío y la humedad del invierno
producen.
Para que se secaran los granos ciegos se aplicaba una cataplasma de
cebolla asada con sal (Evangelina Val, Rafael Monclús)
Si lo que se deseaba era curar una herida, la cataplasma había de ser
de malvas (Rafael Monclús)
Si te picaba un alacrán se freía, se machacaba, se freía (el
propio alacrán) y se ponía la cataplasma. (José María Ibor).Según
Rafael Monclús no hacía falta freírlo: Machacarlos con una piedra
y después meterlos así como en una maseta.
Para la picadura de tarántula había que hacer compañía al afectado
tocando la guitarra: Decían que si te picaba la tarántula, tenías
que estar tantas horas hasta que se reventaba la tarántula, porque si
empezabas a tocar la guitarra la tarántula empezaba a bailar. Cogían
la guitarra y se ponían allí al lao del enfermo a tocar la guitarra
hasta que se le pasaba el dolor. Y decían eso, que cuando empezabas a
tocar la guitarra la tarántula empezaba a bailar y cuando se reventaba
de bailar se le pasaba el dolor al que le había picao. De hecho a
una persona de Albero le picó la tarántula y siño Mariano el Río y
siño Miguel Lairla le hicieron compañía tocando la guitarra. |